Una de bander(ill)as!

Hace una semana que la selección española ganó el Mundial de Sudáfrica.

El progreso de “la roja” fue un clásico: aterrizamos en modo “somos los mejores, vamos a comernos el mundo” y en lo que duró el partido contra Suiza el ánimo colectivo se vino al suelo… Para ir cogiendo carrerilla con el discurrir de los partidos. Igual que carrerilla cogió la venta de camisetas, de banderas, banderines, muñequeras, bolsos, etc etc. Vamos, una alegría inusitada del consumo en estos duros momentos de crisis, que algunos ratos se olvidaba aunque sólo fuera un poco…

Llamó mucho la atención el incremento de la venta de banderas de España, de las constitucionales, claro.
Yo nunca he sido nada folclórica en el tema de las banderas. Soy republicana convencida, pero no considero que lo sea menos porque no me envuelva en la tricolor a la menor oportunidad… Si un día se hace un referéndum tengo muy claro por qué causa haré campaña y cuál será el sentido de mi voto. Dudo que de ganar e instaurarse la República se cambiase de bandera…

Lo que me alegró mucho fue que se democratizara el uso de la bandera roja y amarilla, que había estado secuestrada desde la transiciòn por la derecha española. Mientras más inmovilista y reaccionaria más amor por envolverse en una bandera que consideraban suya en exclusiva, con la excusa de cualquier ocasión. Era más suya que de los otros, entendiendo que los otros somos los que no estamos en esa orilla ideológica…
Como si no hubiera, ni hubiera habido, republicanos de derechas…! En fin.

El caso es que los de un lado y los del otro lado del espectro ideológico sacaron sus banderas. Algunos ya las tenían (guardadas con el equipo de salir a manifestarse) y otros la compraron para la ocasión. El caso es que todos salieron contentos a celebrar y a brindar por un éxito colectivo.

Y la bandera fue de todos, por fin.

Manifestémonos, o no.

El derecho de manifestación es uno de los derechos fundamentales que contempla la Constitución Española.

Cuando pensemos ejercer nuestro derecho a la manifestación debemos comunicárselo a la Subdelegación de Gobierno con una antelación  mínima de 10 días naturales y máxima de 30 (se reduce a 24 horas si existen causas extraordinarias y graves) y hay que comunicar:
– identificación y firma de los convocantes
– recorrido, lugar, fecha y hora
– afluencia y duración prevista
– existencia de medidas de seguridad propias de los manifestantes o solicitud de algunas a la Administración (corte de ciertas calles, escolta policial, etc…)

Las manifestaciones se ligan históricamente al movimiento obrero y a sus reivindicaciones por la mejora de sus condiciones laborales, pero es un fenómeno que ha ido extendiéndose por el arco ideológico de una manera muy ágil.

En España uno puede manifestarse por la causa que le plazca. No existen limitaciones en cuanto a la temática. Puede haberlas por otras causas, pero no es frecuente.

Esta semana asisto atónita a una serie de declaraciones de parte de una fuerza política que se ha manifestado en contra del gobierno por su política antiterrorista, por la política del agua, en contra de una asignatura cívica, en contra del derecho de los homosexuales a contraer matrimonio, contra la reforma del estatuto catalán, en contra del aborto… Vamos, que han hecho un uso amplio de su derecho, acompañados por personas y grupos de ellas que proferían todo tipo de insultos contra el Gobierno de todos los españoles, que lo es porque ha ganado unas elecciones, que seguro ellos no compartían.

En cualquier caso, seguidamente a la celebración de esas manifestaciones pedían al gobierno, a las instituciones, que escucharan “el clamor popular”, y nunca mejor dicho…

Hace pocos días las asociaciones de memoria histórica, apoyadas por la izquierda española, se manifiestaron para mostrar su apoyo al juez que les abrió la esperanza de recuperar los trocitos de memoria que alguien les arrebató y tiró a una cuneta… Trozitos que componen el puzzle de la historia de España, que es de todos.

Bueno, esa manifestación es intolerable, antidemocrática, pone en riesgo el sistema de división de poderes (eso sí, que la misma fuerza política acuse a la policía, a fiscales, al ministerio del Interior, de escuchas ilegales, de caza de brujas, de fabricar pruebas.. eso es bromita), y el propio sistema de convivencia en España.

Lo mejor es que lo dicen, y se quedan tan anchos.. y tan anchas.

Se ve que para manifestarse, amigos míos, también hay clases. Están las “manis que molan”, las de los buenos, las que hay que escuchar… y están las manis de los rojos, rompespañas, malos, malosos, que acabarán con todos nosotros. ¿O no?

¡Pues no, oigan, no.!

La igualdad como idea homogeneizadora de Europa

No es mía la idea del título, la leí en un artículo sobre la Cumbre Informal de Ministros y Ministras de Igualdad que se celebró el fin de semana pasado en Valencia.

El Presidente Zapatero ha remarcado una idea muy importante: que la igualdad entre géneros sea uno de los motores de la Estrategia 2020. No puede ser irrelevante en el plano económico elevar al 70% el empleo femenino y reducir la brecha salarial que discrimina todavía a tantas mujeres.

Con la Cumbre Informal y el encuentro de mujeres Europa- África hemos podido desterrar, siquiera por unos días, ese complejo tan ibérico de tender a pensar que somos los últimos en todas las colas, y que lo nuestro es siempre lo peor… Y es que resulta que España  tiene en materia de igualdad leyes, como la Integral contra la Violencia de Género, que se consideran únicas en Europa. Estamos haciendo bien los deberes.

Eso nos legitima y nos da pie para proponer durante Presidencia Española, como hemos venido haciendo, algunas actuaciones en materia de igualdad, centradas en la lucha contra la violencia, frente a la que nunca se puede bajar la guardia. A esa filosofía responde la propuesta española de crear un Observatorio Europeo de Lucha contra la Violencia de Género que permita monitorear el fénomeno en los distintos países, compartir información y buenas prácticas y elaborar diagnósticos de ámbito europeo que permita una lucha integral y coordinada contra esta tragedia. Un triunfo en este área nos abrirá las puertas para luchar en otros frentes. Yo no tengo dudas. Así se ha ido haciendo Europa.

Una pequeña gran idea. Un pequeño gran logro… Y así, pasito a paso, vamos caminando por el sendero de la Presidencia.

Lecciones… las justas

Recuerdo que en la campaña de 2004 el PSOE utilizó un vídeo en campaña en el que se relataban al más puro estilo “Barrio Sésamo” las diferencias -ideológicas- entre derecha e izquierda.

Yo no admito que “todos seamos iguales”. No, de ninguna manera.
Es una pena que este vídeo no lo vea TODO EL MUNDO. Diferencias, hailas… como las meigas!

Ps: Disfruten Uds., de paso, de un estilazo parlamentario

ANTE MANIFESTACIÓN CONTRA LA LEY DE INTERRUPCIÓN VOLUNTARIA DEL EMBARAZO

ANTE MANIFESTACIÓN DE MAÑANA CONTRA LA LEY DE INTERRUPCIÓN VOLUNTARIA DEL EMBARAZO, tengo algo que decir…:

1. Desde el punto de vista ciudadano, respeto absoluto hacia los manifestantes. Estamos en una democracia y cada uno puede manifestarse por lo que quiera.

2. Desde el punto de vista político, sí cabe destacar la hipocresía del PP, que anima a sus militantes y votantes a acudir a esta manifestación contra el aborto, cuando tuvo 8 años para poder derogar la Ley que lo regula y no lo hizo.

3. Por cierto, nadie se manifestó en esos 8 años ni vio en peligro el derecho a la vida que dicen defender hoy. Y la Ley existía.

4. La nueva norma legal que el Gobierno ha llevado al Parlamento y contra la que se convoca esta manifestación es una ley similar a la que existe en los países europeos de nuestro entorno.

Es una Ley de Salud reproductiva que lo que pretende fundamentalmente es prevenir embarazos no deseados para evitar abortos. Y aumentar las garantías sanitarias y jurídicas de las mujeres y de los profesionales, cuando se afronta la decisión de abortar en los casos legalmente previstos.