EL OVIEDO DEL CAMBIO

Manifiesto:

“Hace ya 20 años que Oviedo tiene el mismo Alcalde, muchos de los ovetenses y las ovetenses de hoy, no han conocido otro periodo y otro modelo que el actual.. Dos décadas después, el resultado de su gestión es conocida por todos. En vísperas de un nuevo proceso electoral y en un momento en que la inmensa mayoría de ovetenses desaprueban la gestión realizada en los últimos años , los socialistas ovetenses queremos hacer un llamamiento público al cambio. Pero no a un simple cambio de siglas en el gobierno de la capital del Principado. Para nosotros, es el momento de elegir libre y conscientemente entre democracia y oscurantismo, entre respeto y malos modos, entre buena gestión y despilfarro. Los valores positivos que enunciamos no son patrimonio exclusivo de los socialistas, pero sólo el PSOE está en condiciones de liderar su aplicación en Oviedo.
Nosotros no queremos negar los logros que se han producido en 20 años de gestión. Sería absurdo negar que la ciudad ha evolucionado. Al contrario, todo lo que se ha hecho bien lo reconocemos sin problemas. De lo que se trata ahora es de construir en positivo, de aportar lo mejor que tenemos para hacer entre todos de Oviedo la gran capital del Norte de España –moderna, limpia, culta, bien gestionada-, una ciudad de referencia en Europa, la capital de la Asturias del siglo XXI.

A lo largo de los últimos años, el agotamiento evidente del proyecto del Partido Popular en Oviedo ha dado paso a un alarmante deterioro democrático, tanto o más inquietante que la asfixia económica en la que han sumido a este ayuntamiento. Hoy, por desgracia, la limpieza democrática es una excepción en la práctica política del equipo de gobierno de nuestra ciudad. Hoy, la moneda común es la intolerancia, la amenaza, la pésima gestión, el insulto y el reparto de favores en medio de la confusión entre intereses públicos y privados que intenta perpetuarse al precio que sea en el poder político de esta ciudad. Hoy, Gabino de Lorenzo es una marca asociada a la sospecha de la corrupción y a las evidencias de la mala gestión, oportunismo y zafiedad. Que el alcalde haya sido incapaz de asumir responsabilidades políticas por la ruinosa expropiación de Villa Magdalena demuestra también que ha pedido incluso la capacidad de rectificar.

EL OVIEDO QUE NOS MERECEMOS, esa gran capital europea abierta y tolerante que queremos construir, no puede estar dirigido por quien lleva unido a su gestión tantas sombras.
Queremos un ayuntamiento que no sea un mero observador de la crisis, sino que ponga manos a las obras para crear empleo en la ciudad. Queremos una ciudad que se vuelque en el empleo y el desarrollo económico de su ciudadanía.
Queremos un ayuntamiento plenamente democrático, en el que el alcalde acuda a los plenos y no vuelva en vísperas electorales. En que la ciudadanía tenga una relación normalizada con quienes son sus Concejales y Concejalas.
Queremos un ayuntamiento transparente, que explique a los ciudadanos en qué gasta sus recursos.
Queremos un ayuntamiento que no se vea obligado a entregar parte del corazón de la ciudad para pagar las deudas de una expropiación negligente.
Queremos, en fin, un Oviedo que merece y quiere cerrar un ciclo que hace tiempo que da muestras de agotamiento.
A estas elecciones concurren más fuerzas políticas que el PSOE y el PP. Todas son legítimas. Los ciudadanos decidirán con sus votos cuáles obtienen más respaldo, y nosotros respetaremos, como hemos hecho siempre, ese veredicto.
Queremos que los ciudadanos voten, que voten masiva y libremente. Pero queremos dejar claro también que ÉSTE ES EL MOMENTO DEL CAMBIO. Que, parafraseando a García Márquez, el tiempo incontable de la eternidad de este patriarca ha terminado.
Hay una esperanza, un deseo creciente de cambio que nosotros vamos a liderar. Las señas de agotamiento, de fin de ciclo de Gabino de Lorenzo son demasiado elocuentes como para no atenderlas.
Los socialistas afrontamos esta campaña con toda la fuerza y toda la ilusión necesaria para abrir de par en par las puertas y ventanas de Oviedo a este cambio necesario, urgente, imprescindible.
Este es el mensaje que queremos compartir con todos los ciudadanos, sean cuales sean sus principios ideológicos, y con el que tendemos la mano a todos los colectivos y organizaciones sociales de la ciudad, porque aquí sólo nos nueve un sencillo pero ambicioso objetivo común: CONSTRUIR EL OVIEDO QUE NOS MERECEMOS”.

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Yo no creo en la magia

Cinco millones de parados (casi). Cinco millones de dolores de cabeza para el Gobierno. Hay quien afirma que son cinco millones de alegrías para la oposición popular. Lo que desde luego no es para ellos es el momento de remar con el gobierno para que la salida del túnel de la crisis llegue antes.

Ellos parecen creer en la magia. Afirman que con un cambio en el signo político del gobierno todo se solucionará. El más misterioso de los efectos mariposa se desplegará ante nuestros ojos desde el mismo momento en el que Mariano Rajoy jure su cargo. A partir de ese momento una nube de bienestar nos envolverá y las empresas comenzarán a crear empleo igual que florecen los árboles en primavera. Será un fenómeno de tal alcance que el Valle del Jerte en flor palidecerá de envidia. Lo mismito va a pasar en cada comunidad autónoma y en cada ayuntamiento con las tomas de posesiòn de presidentes/as y alcaldes/as.

La magia nos va a envolver y va a solucionar todos nuestros problemas. Así ha de ser. Porque nadie sabe qué medidas proponen -distintas de las que ya se han puesto en marcha (algunas muy dolorosas) y están desarrollándose- ¿Acaso harán más ajustes?; ¿de dónde van a recortar?; ¿acaso su modelo es el de Cameron, o no se atreven ni a decirlo?; ¿bajarán impuestos de manera que ingresarán todavía menos?; ¿con qué piensan pagar la educación, la sanidad, los servicios públicos, o es que sobran?… Me temo que nos quedaremos sin saberlo… Sencillamente ocurrirá. Será la primavera del empleo (y el resto de países querrán saber cuál la patente del modelo Rajoy).

Pero resulta que yo no creo en la magia. Como dijo Javier Fernández este domingo en Gijón, yo creo en la seriedad y en la eficacia. No fue la magia ni la casualidad la que nos metió en este agujero y mucho menos va a ser la magia la que nos saque de él. Cinco millones de parados no van a desaparecer con un chasquido de dedos. Hay que hacer lo que hace falta hacer (Rubalcaba dixit): reformas, rigor, seriedad y trabajo. Esos somos nosotros.

Los experimentos, con gaseosa, por favor y las varitas mágicas, para Génova.

ciao ZP!

Se va. Tras muchos tira y afloja, presiones (algunas intolerables…) dimes, diretes y columnas de tinta ZP aclaró su futuro. Hay noticias que por mucho que esperes cuando se materializan te dejan una sensación extraña… Es, casi, casi como dejarlo con un novio. Se va.

El Presidente que fue una luz de esperanza en el panorama político español se va después de recorrer, en sentido inverso, la cuesta de la valoración ciudadana. Muchos pensamos que ese recorrido hubiera sido radicalmente distinto si no nos hubiera asaltado la crisis a mitad de camino… pero lo hizo!

Él ya nos lo había dicho: haría los deberes, le costase lo que le costase. Y en esa tarea anda aplicado desde hace un año. No ha sido fácil. Hay que reconocerlo. La semana pasada el Financial Times (manda h… que diría el otro) vino a decirnos que la historia le absolverá. Nunca, nunca, hay que perder la capacidad para sorprenderse…

ZP se nos va y ahora toca pensar en lo que vendrá después. Soy de las que piensa, acertadamente o no, que las personas pasan, pasamos, y el partido, sin embargo, permanece. Nuestra historia va más allá de las personas, por brillantes que sean, o que hayan sido. Nuestra perspectiva se centra ahora en las primarias, como instrumento para recuperar la iniciativa, y lanzar el torpedo del recambio a la mayor de las velocidades. Necesitamos convencer, ser creíbles. Es fundamental que hagamos bien las primarias… y no estoy muy segura de que sepamos hacerlas, la verdad. No podemos dejar que se conviertan en un escaparate donde el debate se convierta en desavenencias, donde el contraste de ideas no sirva más que para llenar de puñaladas las hemerotecas. No podemos perder a la mitad de nuestros efectivos en esa elección interna, eso es darle demasiada ventaja al adversario. Las pocas experiencias que hemos vivido nos han demostrado que el modelo americano de primarias no acaba de ser el nuestro. Debemos aprender a modelarlo, hacerlo nuestro. Usemos esta oportunidad para ello.

Otro día discutimos si somos de R o de Ch… 😉

Mientras tanto, compañeros, templanza, tranquilidad, mesura y paciencia. Estas primarias, si al final las tenemos, tienen que salirnos bien. La democracia no puede tener efecto boomerang. Y mientras tanto… sigamos con las reformas, sí, y expliquemos un poco mejor a dónde nos lleva el camino este cuesta arriba que nos ha tocado gestionar, pero fuera del que, sencillamente, sólo nos hubiera quedado la travesía de un horrible desierto.

Quo vadis, Europa? Pues todo recto y a la izquierda… hasta el final!

Cuando yo era “joven líder europea” recuerdo un debate que, recién aterrizada, me llamó mucho la atención.

En nuestro “position paper”, la ponencia que recogía las esencias de nuestras posiciones sobre todos los temas que se nos ocurrían, que no eran pocos habida cuenta de lo inmanejable que el dichoso paper se había vuelto cuando yo me fui de la organizacion, figuraba una frase que decía que “era necesario superar una situación en la que Europa era un gigante económico y un enano político”.  Más allá de lo adecuado -o no- que a algunos nos pareciera la terminología, debatíamos profundamente y con mucha energía lo que nosotros considerábamos las fórmulas más apropiadas, desde la izquierda, para convertir a Europa en un gigante político: una constitución europea, federal, con clara división de poderes y de competencias entre países y la UE, con un Parlamento reforzado, etc. Eran tiempos optimistas. La convención trabajaba y los más federalistas dejábamos volar la imaginación…

Pero hay que ver cómo pasa el tiempo… y cómo evolucionan las cosas. La constitución europea no llegó a nacer. Yo ya no soy “joven” oficialmente y el sustituto de la Constitución sólo lleva un año en vigor y ya hay voces que piden revisarlo, por lo estrecho del margen de deja para resolver problemas de verdad. No hemos sido capaces de crecer políticamente al ritmo que nos autoimpusimos, lastrados por una derecha europea corta de miras y una izquierda que no ha sabido reaccionar a eso. No somos una Europa de gigantes… bien parece ante algunos de nuestros silencios y de nuestras estrategias que somos una Europa de bolsillo.

Por si esta falta de ambiciòn política no fuera suficiente, la cruda realidad que destapa la crisis econòmica es que ya no somos, tampoco, un gigante económico. No nos tomamos los remedios de la estrategia de Lisboa y hoy ya no competimos, ya no creamos… a veces parece que sólo nos resignamos a asumir una condena a la irrelevancia que desde aires anglosajones nos repiten machaconamente mientras atacan sin rubor al euro…

¡Nos quieren hacer chiquitos!. Yo me niego y pido nos suministren la única medicina que puede hacernos avanzar: más Europa, con más ambiciòn, con más ganas. Y quien no quiera más, que se baje del tren…